18/02/2026 Vall d’Hebron extirpa un tumor hepático inoperable con una cirugía innovadora que incorpora una técnica del trasplante hepático Dr. Sapisochin i Cristina roda de premsa tumor hepàtic < > 18/02/2026 Abrimos una nueva vía terapéutica con una intervención que incorpora técnicas del trasplante hepático para mantener el órgano con vida mientras se extirpa un tumor que invade vasos vitales El Hospital Universitario Vall d’Hebron ha dado un paso adelante en cirugía oncológica compleja. Ha extirpado un tumor de las vías biliares inoperable con los procedimientos utilizados hasta ahora en cirugía hepática mediante la aplicación de una técnica propia del trasplante hepático que permite mantener el órgano con vida mientras se desconecta temporalmente su circulación sanguínea. Esta intervención abre una nueva frontera en el tratamiento de colangiocarcinomas y cánceres hepáticos y ofrece una opción terapéutica a pacientes con tumores que requieren resecciones extremadamente complejas.El Dr. Gonzalo Sapisochin, jefe del Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo del Hospital Universitario Vall d’Hebron, especialista en trasplante hepático y cirugía hepatobiliopancreática, ha coordinado esta intervención quirúrgica, que duró diez horas y movilizó a un equipo multidisciplinar de quince profesionales, entre ellos cinco cirujanos, especialistas de Anestesiología y Reanimación y personal de Enfermería. La paciente, una mujer de 58 años, presentaba un colangiocarcinoma: un tumor de las vías biliares del tamaño de una pelota de balonmano que afectaba a las tres venas suprahepáticas, los grandes vasos que recogen la sangre del hígado, y a la vena cava inferior. El tumor rodeaba estas estructuras vitales, lo que hacía inviable cualquier abordaje quirúrgico convencional, ya que para garantizar la supervivencia de la paciente era imprescindible preservar al menos una de las tres venas.Una de las claves del éxito fue el uso de la tecnología HOPE, acrónimo de perfusión oxigenada hipotérmica. Se trata de una máquina utilizada en el trasplante hepático, tanto en adultos como en población pediátrica, para preservar el órgano entre la extracción y su implantación. En este caso, el reto no era preservar el órgano fuera del cuerpo, sino conectar la máquina directamente a la paciente, sin movilizar el hígado, y protegerlo mientras permanecía temporalmente sin flujo ni drenaje sanguíneo durante la extirpación del tumor. Durante el tiempo que dura la resección tumoral y la reconstrucción vascular, la máquina mantiene el órgano en una pausa metabólica controlada, suministrando de forma continuada un líquido oxigenado en condiciones de hipotermia, entre 4 y 10 grados.“En una cirugía en la que el tumor afectaba a la vena cava y a la confluencia de las tres venas hepáticas, tuvimos que clampar las arterias y venas que irrigan el hígado y todo el drenaje venoso del órgano”, explica el Dr. Gonzalo Sapisochin. “Durante 60 minutos el órgano quedó sin oxígeno y, para preservarlo, lo conectamos a la máquina HOPE, que lo perfunde con un líquido oxigenado. De este modo pudimos operar el tumor con seguridad y, una vez finalizada la resección, volver a conectar el hígado a la circulación”, añade.Esta técnica contribuye a reducir la inflamación y las complicaciones biliares, minimiza el sangrado, preserva la función metabólica y acelera la recuperación. La paciente, intervenida en noviembre de 2025, pasó las fiestas navideñas en casa y en enero retomó su trabajo y sus clases habituales de gimnasio.Un tratamiento multidisciplinarOtra pieza decisiva fue el papel de Oncología Médica. La paciente no habría podido someterse a la intervención si el tumor no se hubiera reducido previamente. Esto fue posible gracias a un tratamiento que combina quimioterapia e inmunoterapia con durvalumab, recientemente aprobada para el tratamiento del colangiocarcinoma.“Tras los buenos resultados obtenidos con esta paciente, desde el Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) estamos trabajando en un estudio para evaluar esta estrategia”, explica el Dr. Jaume Capdevila, jefe del Grupo de Tumores Hepatobiliopancreáticos y Endocrinos del Hospital Universitario Vall d’Hebron y del grupo de Cáncer Hepatobiliar, Pancreático y Tumores Endocrinos del VHIO. “Este nuevo enfoque puede ofrecer más respuestas a pacientes con enfermedad avanzada o con tumores grandes difíciles de operar”, señala. El estudio fue iniciado por el Dr. Gonzalo Sapisochin en la Universidad de Toronto y ahora se pondrá en marcha en Vall d’Hebron. El colangiocarcinoma es un tumor poco frecuente que afecta a las vías biliares, los conductos que transportan la bilis desde el hígado hasta el intestino. Se diagnostican aproximadamente dos casos al año por cada 100.000 habitantes.La complejidad del caso requirió una planificación preoperatoria exhaustiva con reconstrucción tridimensional del hígado y de las estructuras vasculares para anticipar las fases críticas de la intervención, en colaboración con la Unidad de Tecnologías 3D del hospital.En quirófano participó también la Dra. Cristina Dopazo, especialista del equipo de Cirugía Hepatobiliopancreática y Trasplante Hepático, quien señala que “para la reconstrucción de la vena hepática derecha se contó con un injerto de donante, lo que facilitará la futura funcionalidad del órgano”.En total, se extirpó el 60% del hígado. El 40% restante se preservó en frío dentro de la paciente mediante el sistema de perfusión durante el tiempo necesario para completar la cirugía vascular. La Dra. Mireia Caralt destaca que “el hígado tiene una capacidad de regeneración extraordinaria, podemos extirpar hasta dos tercios y recuperar el volumen en pocas semanas”. El órgano, que puede llegar a pesar 1,5 kilos, participa en cerca de 500 procesos metabólicos y, si deja de funcionar, la persona puede fallecer en cuestión de horas. “Por eso era esencial protegerlo durante la intervención”, comparte.En este sentido, el papel del equipo de Anestesiología y Reanimación, coordinado por la Dra. Patrícia Galan, fue determinante. Junto con la Dra. Laura Llinares, se diseñó un protocolo personalizado para adaptar el plan anestésico a las distintas fases de la cirugía y anticipar posibles complicaciones. “Era una cirugía con importantes alteraciones hemodinámicas y riesgo de sangrado”, explica la Dra. Patricia Galan. “Además, cuando el hígado quedó sin riego sanguíneo, fue necesario un bypass venovenoso para drenar la sangre de la parte inferior del cuerpo hacia el corazón y garantizar la estabilidad circulatoria”, comenta. En Cataluña, esta técnica no se había aplicado hasta ahora. El Dr. Gonzalo Sapisochin, formado en Vall d’Hebron y con una larga trayectoria en el Hospital General de Toronto, uno de los centros de referencia mundial en trasplante hepático y cirugía oncológica avanzada, había realizado preservaciones in situ, aunque no con tecnología HOPE. Allí aprendió a integrar conceptos del trasplante en la cirugía del cáncer, una línea conocida como oncología del trasplante, que busca ampliar los límites de la resecabilidad en pacientes con tumores avanzados.Su regreso a Vall d’Hebron ha facilitado la incorporación de protocolos de perfusión innovadores en el contexto europeo. Esta capacidad para ejecutar intervenciones de alta complejidad se sustenta en una sólida estructura multidisciplinar. El Comité de Tumores Hepáticos de Vall d’Hebron, con más de 20 años de experiencia, aborda entre ocho y diez casos cada semana.Con esta cirugía pionera, Vall d’Hebron se consolida como centro de referencia en terciarismo oncológico y abre una nueva opción terapéutica para pacientes con tumores hepáticos avanzados que hasta ahora solo recibían tratamientos paliativos. La intervención fue posible porque se logró reducir el colangiocarcinoma con un nuevo tratamiento que combina quimioterapia e inmunoterapia, con el que el VHIO llevará a cabo ahora un estudio Twitter LinkedIn Facebook Whatsapp