01/06/2026 Un encuentro destaca la necesidad de incorporar la perspectiva de género en la investigación con datos en envejecimiento Mesa redonda con las ponentes de la jornada de perspectiva de género en investigación con datos Maite Solans Sara Mas <> 01/06/2026 La jornada, celebrada en el VHIR, ha presentado experiencias aplicadas y espacios de debate con expertas del sector para promover una investigación más inclusiva. El 1 de junio, el Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR) ha acogido la jornada 'Perspectiva de género en la investigación en datos: aplicaciones en la investigación en envejecimiento', centrada en la necesidad de incorporar la perspectiva de género en la gestión y el análisis de datos en salud. Durante la mañana, se han presentado experiencias y espacios de debate con expertas del sector para promover una investigación más inclusiva y acorde con los estándares europeos y los ODS. El encuentro ha sido organizado conjuntamente con AQuAS, la Comunidad de Práctica Hipàtia, la Red NeuroAge, el Instituto de Investigación de Sant Pau y la red Women’s Health Innovation Network (XWHIN).La jornada ha dado el pistoletazo de salida de la mano de Sara Mas, responsable de la Oficina de Impacto y RRI del VHIR, y Maite Solans, investigadora de AQuAS, quienes han destacado la importancia de esta sesión de talleres para fomentar una investigación inclusiva, teniendo en cuenta la perspectiva de género y de sexo, y de calidad.Simona Giardina, miembro de BioInfo4Women y Life Sciences Scientific Coordination Officer for Data Management en el Barcelona Supercomputing Center (BSC), ha iniciado la sesión con una ponencia centrada en la integración de la perspectiva de sexo y género en la investigación. Ha destacado que no tener en cuenta estas dimensiones contribuye a perpetuar sesgos ya presentes tanto en la sociedad como en los datos, lo que afecta a colectivos como las mujeres o las personas mayores. En este sentido, ha remarcado la necesidad de incorporar el sexo y el género como variables científicas a lo largo de todo el proceso investigador, desde la formulación de hipótesis hasta la interpretación y difusión de los resultados, y ha subrayado que esta integración mejora la calidad y el rigor metodológico de la ciencia y, por tanto, la calidad de la investigación y su transferencia a la sociedad.Durante su intervención, Giardina ha explicado cómo los sesgos pueden introducirse en diferentes fases del ciclo de vida de los sistemas de inteligencia artificial en salud. También ha presentado ejemplos de sesgos presentes en bases de datos de genómica humana y en el diseño de estudios preclínicos, y ha presentado herramientas y preguntas prácticas para evaluar la incorporación adecuada de las variables de sexo y género en el diseño experimental y el análisis de datos, así como diferentes métricas de equidad aplicables según el contexto.A continuación, se han presentado proyectos que son muestra de la aplicación de la perspectiva de género en la investigación sobre envejecimiento. En primer lugar, Maria Sopena, investigadora predoctoral del laboratorio de Transcriptómica y Genómica Funcional del BSC, ha presentado el proyecto en el que participa sobre el envejecimiento inmunitario y las diferencias de sexo.Sopena ha destacado la importancia de comprender los mecanismos del envejecimiento para mejorar la calidad de vida de las personas mayores. En este marco, ha explicado el papel clave del sistema inmunitario en el envejecimiento (inmunosenescencia), caracterizado por cambios en la composición celular y una disminución funcional de las células. Esto conlleva una respuesta menos eficiente frente a infecciones y un aumento de la inflamación y la susceptibilidad a diversas enfermedades.En su charla, ha explicado que el sistema inmunitario presenta diferencias según el sexo biológico: las mujeres muestran respuestas inmunitarias más robustas, con una mejor defensa frente a infecciones, pero una mayor incidencia de enfermedades autoinmunes, mientras que los hombres presentan una mayor susceptibilidad a infecciones y un riesgo superior de algunos tipos de cáncer. Para estudiar estas diferencias en el contexto del envejecimiento, ha descrito un proyecto basado en el análisis de células inmunitarias de más de 1.000 donantes. Los resultados han mostrado diferencias entre hombres y mujeres en cuanto a subpoblaciones celulares y en la expresión génica, con cambios moleculares asociados a un riesgo diferencial de desarrollar determinadas enfermedades, como algunos tipos de cáncer o patologías autoinmunes.Por su parte, Natalia Vilor-Tejedor, profesora asociada y jefa de grupo del grupo de Epidemiología Molecular y Ciencia de Datos del Instituto de Ciencias de Evaluación de Riesgos (IRAS) de la Universidad de Utrecht e investigadora del Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC), ha centrado su ponencia en proyectos sobre neurodegeneración y envejecimiento con datos y perspectiva de género. Por ejemplo, ha expuesto diferencias en la vulnerabilidad a la contaminación ambiental entre hombres y mujeres a partir de datos del estudio Alfa, una cohorte de la Fundación Pasqual Maragall que incluye familiares de personas con demencia. Ha explicado que se han encontrado asociaciones entre determinados biomarcadores relacionados con la contaminación y la neuroinflamación, así como cambios en la cognición, observables en mujeres pero no en hombres.También ha descrito cómo el riesgo genético de Alzheimer interactúa con el sexo y condiciona cambios cognitivos.Finalmente, ha destacado la importancia de diferenciar entre edad cronológica y edad biológica, esta última aproximable mediante diversos biomarcadores como patrones epigenéticos, expresión génica, proteínas en sangre o tejidos, imágenes de resonancia magnética, longitud telomérica u otros indicadores fisiológicos. Ha concluido que los procesos de envejecimiento biológico afectan de manera diferente a hombres y mujeres, y ha remarcado la necesidad de una medicina global que incorpore la diversidad como elemento esencial.La sesión ha finalizado con un debate abierto con las tres ponentes, en el que se ha reflexionado sobre las causas históricas de la falta de incorporación de la perspectiva de sexo y género en la investigación, así como sobre las principales barreras actuales y posibles estrategias para integrarla de manera efectiva en los proyectos científicos. Durante la conversación, se ha destacado que tener en cuenta esta perspectiva no solo mejora la investigación en términos de rigor y calidad, sino que también contribuye a mejorar la salud de toda la población, más allá del colectivo de mujeres. Durante la conversación, se ha destacado que tener en cuenta esta perspectiva no solo mejora la investigación en términos de rigor y calidad, sino que también contribuye a mejorar la salud de toda la población Twitter LinkedIn Facebook Whatsapp