20/07/2026 "El bronceado saludable no existe": Dermatología extirpa entre 35 y 40 tumores de piel cada semana <> 20/07/2026 Los dermatólogos recuerdan que hasta el 85% de los tumores cutáneos pueden prevenirse con una correcta fotoprotección y destacan el seguimiento específico que el hospital realiza a las personas trasplantadas, uno de los colectivos con mayor riesgo de desarrollar este tipo de tumores. Cada semana, entre 35 y 40 personas entran en el quirófano del Servicio de Dermatología del Hospital Universitari Vall d'Hebron para extirpar un cáncer de piel. Esta cifra refleja el elevado volumen de actividad quirúrgica de esta especialidad relacionado con los tumores cutáneos, aunque en los casos más complejos, o cuando la localización de la lesión lo requiere, la intervención se lleva a cabo de forma coordinada con otros servicios mediante equipos multidisciplinares. El tratamiento de las lesiones cancerosas es una de las patologías más frecuentes que atiende el Servicio de Dermatología y su incidencia continúa aumentando, principalmente debido al envejecimiento de la población y a unos hábitos de vida que han multiplicado las horas de exposición al sol."La piel tiene memoria y el daño solar se acumula a lo largo de los años", explica la Dra. Carla Ferrándiz, jefa de la Sección de Oncodermatología de Vall d'Hebron. "Por eso la mayoría de los tumores aparecen a partir de los 60 o 70 años, aunque algunos, como el melanoma, también pueden afectar a personas jóvenes", añade.Se calcula que cerca del 40% de las personas mayores de 70 años desarrollarán alguna lesión precancerosa o algún tipo de cáncer cutáneo. Además de la exposición solar y la edad, la inmunosupresión es otro de los principales factores de riesgo. Por este motivo, el Servicio de Dermatología realiza un seguimiento específico de las personas trasplantadas de órgano sólido. Vall d'Hebron lleva a cabo más de 350 trasplantes de órganos sólidos cada año y los tratamientos inmunosupresores necesarios para evitar el rechazo pueden favorecer la aparición de tumores cutáneos. El objetivo es ajustar estos tratamientos, detectar y tratar las lesiones de forma precoz y reforzar las estrategias de prevención para reducir el riesgo de nuevos tumores.El mito del bronceado saludableLos tumores cutáneos se dividen en tres grandes grupos: el carcinoma basocelular, el carcinoma escamoso y el melanoma. Los dos primeros forman parte de los cánceres de piel no melanoma, los más frecuentes y, en la mayoría de los casos, curables si se diagnostican de forma precoz. El melanoma es menos habitual, pero también el más agresivo.El sol, sin embargo, no es un enemigo. Es imprescindible para funciones como la síntesis de vitamina D y tiene efectos beneficiosos sobre el bienestar. El problema es una exposición excesiva y sin protección. Durante los meses de verano, cuando la radiación ultravioleta es más intensa y pasamos más tiempo al aire libre, aumenta el riesgo de daño cutáneo. "El bronceado es la respuesta de la piel ante una agresión provocada por la radiación ultravioleta", explica la Dra. Carla Ferrándiz. "Cuando la piel se oscurece es porque está intentando proteger su ADN del daño solar", matiza. Este daño es acumulativo y cada exposición sin protección incrementa el riesgo de desarrollar lesiones precancerosas o un cáncer de piel años, e incluso décadas, después.Por ello, los especialistas recomiendan evitar las horas centrales del día, buscar la sombra, protegerse con ropa, gorra o sombrero y utilizar protectores solares de, al menos, factor 30, preferiblemente 50 en personas de piel clara. También recuerdan que el fotoprotector debe reaplicarse cada dos horas y después del baño o de una sudoración intensa. Una correcta fotoprotección podría prevenir hasta el 85% de los tumores cutáneos. La protección es especialmente importante durante la infancia, cuando la piel es más vulnerable a los efectos de la radiación ultravioleta. En el caso de los bebés menores de un año, no deben exponerse nunca directamente al sol. Como todavía no pueden utilizar fotoprotectores, la protección debe realizarse mediante medidas físicas, como la ropa, el sombrero o la sombra.Aprender a detectar las señales de alarmaDetectar un cáncer de piel en fases iniciales es determinante porque la mayoría de los tumores tienen un buen pronóstico si se tratan a tiempo. En el caso del melanoma, los dermatólogos recomiendan seguir la regla ABCDE: una lesión asimétrica, con bordes irregulares, de diferentes colores, con un diámetro que aumenta o cualquier evolución o cambio de aspecto debe ser valorado por un especialista.Los tumores cutáneos no melanoma suelen presentar otras señales de alerta, como una costra que no termina de curar, una lesión que sangra espontáneamente o una verruga que crece rápidamente. "Hay muy pocas lesiones benignas que sangren espontáneamente", recuerda la Dra. Carla Ferrándiz.Cuando el tumor se detecta de forma precoz, la cirugía continúa siendo el tratamiento de referencia. En los casos avanzados, la inmunoterapia y las terapias dirigidas han transformado el pronóstico de los pacientes. "Hace quince años, una persona con melanoma metastásico tenía una esperanza de vida media de seis meses. Hoy muchos pacientes superan los cinco años", destaca la Dra. Carla Ferrándiz, investigadora del Grupo de Investigación Biomédica en Melanoma. A pesar de estos avances, el mensaje de los dermatólogos es claro: proteger la piel del sol es la mejor estrategia para prevenir el cáncer de piel. Cerca del 40% de las personas mayores de 70 años desarrollarán alguna lesión precancerosa o algún tipo de cáncer cutáneo Twitter LinkedIn Facebook Whatsapp