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23/06/2010

Santiago Ramón y Cajal: "Cuando digo quién soy creen que es broma"

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23/06/2010

Fuente: Diario Medico, Barcelona 11/03/2009 Para Santiago Ramón y Cajal, pariente del Nobel del mismo nombre, el apellido familiar ha supuesto un gran estímulo pero también una losa que él arrastra con determinación.Carmen Fernández 11/03/2009¿Qué opinión tiene de su tío bisabuelo, también histólogo y patólogo?-Para mí no es sólo un referente sino casi una obsesión, es un ejemplo de tesón y de esfuerzo personal.¿Qué otros Ramón y Cajal hay en la profesión?-Hay un nieto directo que es catedrático de Anatomía Patológica en Zaragoza, y su hija, oncóloga en Barcelona. Yo soy sobrino segundo del de Zaragoza -su abuelo y mi bisabuelo eran hermanos- y somos tres hermanos médicos: un ginecólogo, una psiquiatra y yo, que también soy catedrático de Anatomía Patológica en la Autónoma de Barcelona (UAB).Ser pariente de un Premio Nobel y llevar el mismo nombre, ¿es una cruz?-Cuando llamo por teléfono y digo quién soy se creen que es una broma o que llamo del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.¿Eligió libremente esta profesión?-Mi padre quería que fuese arquitecto y evitase la presión del nombre, que es mucha a todos los niveles, pero siempre quise hacer biomedicina e investigación. Me decanté primero por compaginar medicina y química, y empecé con Francisco Grande Covián, que era catedrático de Bioquímica en Zaragoza, y me convenció de que lo mejor que podía hacer era Medicina y luego una estancia en Estados Unidos. También me dijo que me formara bien en Anatomía Patológica, que es donde se centraliza el conocimiento de la medicina en general y en la patología tumoral. Como lo admiraba profundamente, le hice caso y me metí en el departamento de Anatomía Patológica de Julián Sanz Esponera, en Zaragoza. Me centré en estudiar medicina y saqué premio extraordinario de licenciatura.¿El apellido le ha ayudado en su carrera?-Provoca que la gente esté más pendiente de lo que haces, pasas poco desapercibido. No creo que me haya favorecido profesionalmente en cuanto al logro de metas y objetivos. Fui el primero del examen MIR en España en el año 1983. Siempre he tenido la presión de demostrar que por el apellido no me regalan las cosas, y he hecho un doble esfuerzo. En Estados Unidos, en Yale, me sentí en la gloria porque aunque conocen a Ramón y Cajal pude ser yo mismo.¿Es una casualidad que se interesase inicialmente por la neurobiología y la neuropatología?-Mi tesis fue sobre el sistema nervioso, pero llevo más de veinte años dedicado a la patología tumoral.Ha trabajado en Madrid y Estados Unidos y ha acabado, por ahora, en Barcelona. ¿Por qué?-Soy inquieto. Cuando me ofrecieron el Valle de Hebrón no lo dudé, es un gran hospital. Barcelona es un entorno magnífico para trabajar en temas de biomedicina en todos los ámbitos.¿Y el proyecto de USP Instituto Dexeus, con Rafael Rosell?-Mi vida es el Valle de Hebrón, pero esto ha sido una oportunidad, en un centro también vinculado a la UAB y a la excelencia en patología molecular. El desarrollo de una spin off es básico para lograr patentes.¿Veremos otro Santiago Ramón y Cajal con Premio Nobel?-Me lo preguntan desde que tengo uso de razón. No me lo planteo, pero mantengo un gran entusiasmo e ilusión.

Fuente: Diario Medico, Barcelona 11/03/2009 Para Santiago Ramón y Cajal, pariente del Nobel del mismo nombre, el apellido familiar ha supuesto un gran estímulo pero también una losa que él arrastra con determinación.Carmen Fernández 11/03/2009¿Qué opinión tiene de su tío bisabuelo, también histólogo y patólogo?-Para mí no es sólo un referente sino casi una obsesión, es un ejemplo de tesón y de esfuerzo personal.¿Qué otros Ramón y Cajal hay en la profesión?-Hay un nieto directo que es catedrático de Anatomía Patológica en Zaragoza, y su hija, oncóloga en Barcelona. Yo soy sobrino segundo del de Zaragoza -su abuelo y mi bisabuelo eran hermanos- y somos tres hermanos médicos: un ginecólogo, una psiquiatra y yo, que también soy catedrático de Anatomía Patológica en la Autónoma de Barcelona (UAB).Ser pariente de un Premio Nobel y llevar el mismo nombre, ¿es una cruz?-Cuando llamo por teléfono y digo quién soy se creen que es una broma o que llamo del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.¿Eligió libremente esta profesión?-Mi padre quería que fuese arquitecto y evitase la presión del nombre, que es mucha a todos los niveles, pero siempre quise hacer biomedicina e investigación. Me decanté primero por compaginar medicina y química, y empecé con Francisco Grande Covián, que era catedrático de Bioquímica en Zaragoza, y me convenció de que lo mejor que podía hacer era Medicina y luego una estancia en Estados Unidos. También me dijo que me formara bien en Anatomía Patológica, que es donde se centraliza el conocimiento de la medicina en general y en la patología tumoral. Como lo admiraba profundamente, le hice caso y me metí en el departamento de Anatomía Patológica de Julián Sanz Esponera, en Zaragoza. Me centré en estudiar medicina y saqué premio extraordinario de licenciatura.¿El apellido le ha ayudado en su carrera?-Provoca que la gente esté más pendiente de lo que haces, pasas poco desapercibido. No creo que me haya favorecido profesionalmente en cuanto al logro de metas y objetivos. Fui el primero del examen MIR en España en el año 1983. Siempre he tenido la presión de demostrar que por el apellido no me regalan las cosas, y he hecho un doble esfuerzo. En Estados Unidos, en Yale, me sentí en la gloria porque aunque conocen a Ramón y Cajal pude ser yo mismo.¿Es una casualidad que se interesase inicialmente por la neurobiología y la neuropatología?-Mi tesis fue sobre el sistema nervioso, pero llevo más de veinte años dedicado a la patología tumoral.Ha trabajado en Madrid y Estados Unidos y ha acabado, por ahora, en Barcelona. ¿Por qué?-Soy inquieto. Cuando me ofrecieron el Valle de Hebrón no lo dudé, es un gran hospital. Barcelona es un entorno magnífico para trabajar en temas de biomedicina en todos los ámbitos.¿Y el proyecto de USP Instituto Dexeus, con Rafael Rosell?-Mi vida es el Valle de Hebrón, pero esto ha sido una oportunidad, en un centro también vinculado a la UAB y a la excelencia en patología molecular. El desarrollo de una spin off es básico para lograr patentes.¿Veremos otro Santiago Ramón y Cajal con Premio Nobel?-Me lo preguntan desde que tengo uso de razón. No me lo planteo, pero mantengo un gran entusiasmo e ilusión.

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